GUÍA 3: ESTERILIDAD
🛡️ Cómo Prevenir Contaminaciones (SAB)
Introducción: El axioma de la asepsia micológica
En la naturaleza, un centímetro cúbico de aire atmosférico alberga cientos de esporas de mohos ambientales, levaduras y bacterias suspendidas. Cuando preparamos un sustrato estéril rico en almidones o lignocelulosa, creamos el medio perfecto no solo para nuestro hongo, sino para competidores que crecen diez veces más rápido.
La prevención preventiva y las buenas normas de higiene son la única barrera real frente a las pérdidas productivas. La herramienta casera más accesible y confiable para lograr condiciones asépticas sin recurrir a una costosa cabina de flujo laminar es la Still Air Box (SAB).
1. Física y construcción de una Still Air Box (SAB) casera
Una Still Air Box (caja de aire en reposo) no es un sistema de vacío ni un filtro activo; se basa en el principio de la sedimentación gravitatoria en aire calmo. Al eliminar corrientes convectivas y turbulencias de aire, las micropartículas y esporas caen verticalmente hacia la base y quedan atrapadas.

Materiales necesarios:
- 1 contenedor plástico translúcido (60 a 80 litros) con tapa hermética.
- 1 lata de conserva vacía (10-12 cm de diámetro) o broca copa para taladro.
- Pinzas o guantes resistentes al calor.
Fabricación en 3 pasos:
- Perforación limpia: Calienta el borde de la lata sobre la hornalla y apóyala sobre una de las caras laterales largas del contenedor, a unos 12 cm de la base y separadas entre sí por el ancho de tus hombros (aprox. 20-25 cm). El calor fundirá el plástico creando dos puertos de acceso perfectamente circulares sin riesgo de rajar la caja.
- Lijado: Lija los bordes fundidos para evitar cortes accidentales en tus brazos o rotura de guantes al trabajar.
- Puesta a punto antes de usar: Rocía las paredes interiores y el fondo con una solución de agua con jabón líquido o desinfectante suave. La película húmeda actúa reteniendo por adhesión superficial las partículas residuales que toquen las paredes. Coloca la tapa y deja reposar la caja cerrada durante 15 minutos antes de operar para que el aire interior se aquiete por completo.
Como hacer tu propia Still air box; https://www.youtube.com/watch?v=g8pso7WOKtQ
2. Química de la desinfección: ¿Por qué Alcohol al 70% y NUNCA al 96%?
Existe la creencia errónea de que cuanto más concentrado el alcohol, mayor es su poder desinfectante. En microbiología micológica, esto es falso y peligroso:
- Alcohol al 96% (puro): Se evapora de forma casi instantánea y deshidrata de golpe la pared celular exterior de bacterias y hongos, provocando una coagulación proteica periférica. Esta coraza protege el interior celular, permitiendo que el microorganismo sobreviva latente.
- Alcohol al 70% (70 partes de alcohol medicinal + 30 partes de agua destilada): La presencia de agua retarda la evaporación, incrementando el tiempo de contacto biocida. Además, el agua facilita la permeabilidad a través de la membrana celular por ósmosis, permitiendo que el etanol penetre al citoplasma y desnaturalice por completo las proteínas enzimáticas vitales del patógeno.
3. Las reglas de oro para operar dentro de la SAB
- Movimientos en cámara lenta: Introduce los brazos con calma. Mover las manos bruscamente genera vórtices turbulentos que levantan las partículas asentadas en la base.
- Nunca cruces tus manos: No pases una mano o un frasco abierto por encima de otro recipiente destapado. La gravedad es tu aliada: trabaja siempre en un solo plano horizontal.
- Protocolo de fuego fuera: Si utilizas mechero para flamear instrumental metálico, hazlo con extremo cuidado o utiliza mecheros de llama baja. Jamás pulverices alcohol dentro de la caja con un mechero encendido debido al riesgo crítico de deflagración de vapores inflamables.
4. Detección temprana de invasores: Diagnóstico micológico rápido
Identificar a tiempo una contaminación protege al resto de los frascos y salas de cultivo:
PRECAUCION:
Norma de aislamiento : Ante la menor duda de una colonia con coloraciones atípicas (verde, gris oscuro, naranja o negro) o textura viscosa, retira de inmediato el recipiente de la sala de incubación. Intentar "salvar" un frasco contaminado suele costar la pérdida de lotes enteros de producción.